Cuesta comprender que ya no estás entre nosotros, que de alguna u otra manera vamos a tener que acostumbrarnos a esta gran ausencia que dejaste. Esa ausencia que ni con tiempo se va a poder sobrellevar. Pero le agradezco a la vida haber podido conocerte, y compartir muy lindos momentos. Siempre van a estar esas anécdotas por las cuales te vamos a recordar SIEMPRE, esas anécdotas graciosas como por ejemplo:
Cuando eramos chiquitos contarte chistes que tengan que ver con River y Boca, y al final de cada chiste darnos monedas y decir ¡Bieeeeeeeeen! porque aunque no éramos hinchas de River siempre decíamos que iba a ganar para que te pongas contento.
O todas las tardes escuchando la quiniela, nos hacía bajar el volumen de la tele y pedía que nos calláramos un rato. O verlo enserado en su pieza con su radio escuchandola. Y ni se nos podía ocurrir hablarte porque siempre decías ¡Shhh, estoy escuchando la quiniela!. Los asaditos que te mandabas en la parrilla, ¿Cómo olvidarnos, no? También cuando yo llegaba del colegio me pedía los boletos del colectivo (que yo siempre se los guardaba en la mochila) para jugar los números en la quiniela. También él con su cuadernito anotando los números que salía... gran quinielero JAJA. Las historias que contaba de cuando era más joven y trabajaba, creo saberlas de memoria, ya que las contaba una y otra vez, una y otra vez. Aunque insistiéramos con "Ay abuelo, ya me la contaste a esa" el las seguía contando. Y demás anécdotas que siempre vamos a recordar...
Bueno, hoy hace un mes de que no estás entre nosotros, entre la vida de tantas personas que te quisieron, te quieren y te van a querer por siempre y para siempre.
Te amo abuelito, QEPD.

